Editorial lebrillo cultural

Casi monográficamente este número de “El Lebrillo Cultural” está dedicado a la etnografía o estudio de las personas y culturas. La apuesta por un interior con futuro no puede olvidar el factor humano y sus prácticas culturales. Los pueblos son pueblos por estar habitados y no deben quedar como un buen albergue de retiro de verano. El hombre desde antiguo ha interactuado con la naturaleza y el paisaje es en gran parte obra suya. Naturaleza, biodiversidad y pueblos con vida son compatibles e imprescindibles.

Están presentes en este ejemplar muchas historias de vidas como las que dejó escritas Mariano Gómez López que nos relata minuciosamente sus vivencias y las de sus vecinos en El Retorno, a orilla del Cabriel. Gonzalo Huerta, a sus 95 años, nos rememora todos sus años transcurridos entre Casas del Rey y la Derrubiada con historias de anteguerra y posguerra.

Luis Francisco Pérez prosigue el estudio de familias venturreñas y, en esta ocasión, se acerca a una dinastía venturreña de militares, médicos y boticarios donde se cruzan los apellidos Noguerol, Herrero y Montaud. Pero también seguimos editando las “Memorias de un ochentón” del añorado Feliciano Antonio Yeves con la continuación de sus recuerdos sobre médicos, albéitares y farmacéuticos que trabajaron en Venta del Moro.

Los propios cascos urbanos de los pueblos y aldeas son el resultado de la acción humana en la historia sobre el medio. Adrià Besó continúa su estudio sobre la evolución morfológica de los núcleos habitados del término y nos detalla el porqué del trazado de plazas y calles de Venta del Moro.

La pandemia que ha causado más enfermos y muertos de la historia es la gripe de 1918, de la que se cumplen cien años. ¿Cómo afectó a nuestro término? ¿Cómo se defendieron los venturreños contra la agresión vírica? Sobre ello se habla en este número 35.

El hombre es capaz de lo mejor y de lo peor, y lo peor son las guerras. Venta del Moro fue continuamente visitado por las partidas carlistas y compilamos en la segunda entrega de “Prensa histórica sobre Venta del Moro” las noticias de 1836 y 1837 de diarios nacionales sobre los movimientos de los carlistas por el término.

No nos olvidamos que entre las prácticas culturales más necesarias y, a la vez, agradables son las gastronómicas. José María Yeves nos explica una comida de subsistencia como fueron los bajocones coloraos, eso sí, endulzados con un buen alajú.

Al tajo lectores.

Asociación Cultural Amigos de Venta del Moro