El 4 de agosto de 2007 se cumplirán 750 años desde que Alfonso X "El Sabio" otorgara desde Atienza (Guadalajara) la Carta Puebla a Requena y todo el término que entonces dependía del castillo de Requena. En aquella época, el término de Requena comprendía casi toda la comarca actual de la Meseta del Cabriel más el pueblo de Mira. Es decir, también a Venta del Moro y sus aldeas les afectó la Carta Puebla de Alfonso X emitida en 1257, aunque por aquellos tiempos en nuestra tierra sólo existieran hipotéticamente algunas humildes alquerías o caseríos. La Carta Puebla concedía toda una serie de facilidades para que gente cristiana repoblara la zona que había sido recientemente conquistada a los musulmanes (hacia 1239) por el rey castellano Fernando III "El Santo" a través del Obispo de Cuenca, D. Gonzalo Ibáñez . Este documento adjudicaba nuestro territorio como dependiente del rey, es decir, era terreno de realengo, condición que siempre era mucho mejor que depender de un señor o de la Iglesia, que solían imponer condiciones más duras a la población. Además, la Carta Puebla impone como ley en nuestra comarca el "Fuero de Cuenca" que era el fuero de frontera más benevolente para la población. Es decir, se crean toda una serie de circunstancias favorables para poblar un área como la nuestra que ejerció y ejerce de puente entre la Meseta y el litoral mediterráneo.
Fruto de todo ello será el desarrollo de nuestra comarca con su carácter especial, como territorio castellano situado en la frontera con el Reino de Valencia, como zona de paso y tránsito entre la Meseta y Valencia y como zona de realengo con unos niveles de autogobierno municipal elevados. La Carta Puebla es una especie de "Constitución" para nuestra comarca y también Venta del Moro y sus aldeas se deben sumar a la celebración.
Así pues, este "Lebrillo" abre
su número 24 (¡24!) con una referencia histórica básica para la comarca. Pero la
vida sigue, y de nuevo, la Asociación ha tenido en este año 2007 que elevar un
duro informe a la Conselleria de Territorio y Medio Ambiente por la aberración
que se está cometiendo en uno de los parajes emblemáticos no sólo de Venta del
Moro, sino de la Comunidad Valenciana: la Hoz de Vicente. Esta vez las vallas,
un año y medio después de la declaración del Parque Natural de las Hoces del
Cabriel, han llegado a la misma Hoz en una zona declarada con nivel de alta
protección. Además del severo impacto paisajístico que convierte la Hoz de
Vicente en una verdadera cárcel, el cemento se ha llegado a poner en el propio
cañón de la Hoz. Las esperanzas de que el Parque Natural contribuyera a revertir
parte de las barbaridades cometidas en nuestro territorio se han estrellado
contra la cruda realidad. No sólo no se logra detener los atropellos con el
medio ambiente, sino que aún van en aumento. Venta del Moro ha conseguido el
triste record de tener ¡10.000 hectáreas! con cerramientos cinegéticos, es
decir, un tercio del tercer término en extensión de la provincia de Valencia
(272 kilómetros cuadrados). Venta del Moro se ha quedado prácticamente sin río,
encerrados entre vallas y con los caminos cortados en la ribera del Cabriel,
mientras en la otra orilla de Castilla-La Mancha los caminos de toda la vida
siguen abiertos y las vallas brillan por su ausencia. ¿Hasta cuándo tendremos
que sufrir esta situación? La Asociación continuará en su intento de que Venta
del Moro recupere parte de su término para el dominio público y no nos sintamos
como verdaderos presos en nuestra propia casa.