JUAN ANTONIO MARÍN CARMEN
IN MEMORIAM

El 28 de mayo de 2007 fallecía D. Juan Antonio Marín Carmen. Su pérdida se puede considerar de muy sentida por todos los venturreños, como quedó patente en su funeral
Autor: MANOLO HERNANDEZ PARDO

Juan Antonio nació en Valencia el 20 de noviembre de 1951, siendo sus padres D. José Marfn y D María José Carmen.

Cursó estudios y obtuvo la licenciatura en Medicina y Cirugía por la Universidad de Valencia en 1.974, realizando posteriormente la especialización en Anestesia y Reanimación.

En abril de 1976 contrajo matrimonio con D María del Carmen Marugán García, de cuya unión nacieron cuatro hijos: Juan Antonio, José Luis, Pablo y Alvaro.

Ingresó en la Academia General Militar de Zaragoza en 1.976, obteniendo el empleo de Teniente de la Escala Superior de Sanidad Militar en julio de 1.977, siendo destinado a la base militar de Bétera (Valencia).

Fue obteniendo sucesivos ascensos en la carrera militai hasta el de Coronel de la Escala Superioi el cual ostentaba en el momento de su fallecimiento.

Prestó sus servicios como Médico Militar en destinos como el Hospital Militar de Valencia, donde ostentó el cargo de Secretario Técnico, y diversas bases militares principalmente sitas en la provincia de Valencia, atendiendo Cajas de Reclutas, Jefe de los Servicios Médicos de la Guardia Civil en la Comunidad Valenciana, etc.

Después de un corto paso por la ciudad de Sevilla, actualmente se encontraba al mando de la Agrupación de Sanidad número dos con base en Valencia.

Efectuó misiones humanitarias en Bosnia, Kosovo, Afganistán e Irak. En ésta última misión su gran cariño por el pueblo, le llevó a denominar al hospital de campaña con el nombre de “Hospital Virgen Ntra. Sra. de Loreto”. En otra anterior denominó a la ubicación del hospital “Plaza de Venta del Moro”, etc...

Durante su carrera le fueron concedidas, por sus innumerables y meritorios servicios, múltiples condecoraciones, entre las que destacan la Placa, Encomienda y Cruz de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo, tres medallas al Mérito Militar de 2ª  clase, una de 1ª clase, Medalla al Mérito del Cuerpo de la Guardia Civil y cuatro condecoraciones de misiones OTAN en el extranjero, entre otras.

Estas son, a grandes rasgos, misceláneas de su vida profesional que, por su importancia y relevancia, sería harto difícil esquematizar en este escueto artículo de homenaje.

En el plano humano y personal, cabría destacar su gran amor por todo lo venturreño, desde las gentes del pueblo, hasta su devoción a nuestra patrona, la Virgen de Loreto, a quién recientemente ofrecía su sable de oficial en un emotivo acto.

En unas maniobras militares, hace ya más de un cuarto de siglo, conoció Venta del Moro, y ya no la abandonó, primero en viviendas de alqui1er para posteriormente adquirir una casa en propiedad, donde pasaba junto a su familia fines de semana y períodos vacacionales. Se empadronó en nuestra localidad y llegó a inscribir el nacimiento de su hijo Alvaro, el menor, en el registro Civil para que constara como venturreño de nacimiento.

A lo largo de todos estos años, tanto Juan “el capitán”, como su familia, se integraron a la perfección en la sociedad venturreña, tanto en el plano cultural como lúdico en todas sus expresiones, de tal manera que han sentido, como propios, cuantos avatares de toda índole han ido aconteciendo en el pueblo y sus gentes.

Muchos han sido los vecinos de este municipio, que encontrándose enfermos, o ante cualquier accidente, y no encontrando al médico de guardia, han sido atendidos por él, de forma altruista, encontrándose siempre dispuesto a costa de perder tiempo de disfrute con sus familiares y amigos.

Igualmente, cuando existía el Servicio Militar Obligatorio, muchos “mozos venturreños” pudieron realizarlo en destinos valencianos cercanos a sus familias gracias al Coronel Marín.

Como reconocimiento a su amor por nuestro pueblo, el Pleno del Ayuntamiento, en sesión celebrada el día 29 de diciembre 2006, le nombraba por unanimidad de toda la Corporación “Hijo Adoptivo” de Venta Moro.

El día 29 de mayo de 2007, sus restos mortales, recibían cristiana sepultura en cementerio de nuestra localidad (y como nos había confesado a algunos de sus amigos tal y como era su deseo, mirando hacía “Derrubiá”). Descanse en paz.

Asociación Cultural Amigos de Venta del Moro

Lebrillo 24